Radios Comunitarias
  ¿RADIO COMUNITARIA?
 


ENSAYO

Red Erbol y Pío XII,

un periodismo que se hace pueblo

Por Franz G. Laime Pérez[1]

El presente escrito hace una descripción y una mirada reflexiva de lo que pude observar en una actividad organizada por Escuelas Radiofónicas de Bolivia-Erbol. En representación de radio Qullasuyu Marca y Asociación Provincial de Radios Comunitarias APRAC-Bolivia asistí al evento denominado Encuentro Intercultural de las 150 Radios de la Red Erbol, desarrollado en Llallagua, Siglo XX-Bolivia. El mismo se inició el día martes 28 de abril y duró hasta el 1 de mayo de 2009, coincidiendo con el 50 aniversario de Radio Pío XII.

Personalmente me sentí plenamente identificado con los ideales emergentes de todo el conjunto de representantes de emisoras presentes en este evento. Pude apreciar in situ una diversidad de percepciones, de participantes, de locutores, de hombres y mujeres dispuestos a brindar todo de sí para continuar trabajando por el desarrollo con identidad de todas nuestras comunidades y pueblos indígena originario campesinos. Se evaluaron los principales programas de la Red Erbol, se planificó una estrategia periodística para encarar la cobertura noticiosa para las elecciones nacionales de diciembre 2009, entre otros aspectos.

 Un diálogo intergeneracional y horizontal, desde hombres y mujeres jóvenes hasta las generacionales de mayor experiencia, que se empeñó en la construcción colectiva de un estilo de trabajo sustentado en el carácter multicultural de Bolivia y a su vez empeñado en alcanzar la interculturalidad. Pero una interculturalidad que previamente debe saldar deudas históricas que todavía no han sido resueltas según el R.P. Roberto Durette O.M.I., para ejemplificar señalaba que el lunes 27 de abril hubo un enfrentamiento en Llallagua con heridos, entre indígenas y habitantes del pueblo por territorio, puesto que el territorio en que se encuentra Llallagua, Siglo XX y el distrito minero pertenecían al Ayllu Chullpa y que de toda la riqueza mineral extraída en varias décadas, nada fue para este ayllu. Y que, como este caso existen muchos en otras partes del país. Como medios de comunicación, tenemos la gran responsabilidad de ayudar a la gente a manejar y resolver sus conflictos de larga data. Como diría Félix Cárdenas, debemos estar conscientes de que no solo es una cuestión de pedir perdón sobre el río de sangre derramado, sino que debe estar seguido de una restitución de aquello arrebatado a través de consensos duraderos. Por tanto, una inmediata tarea para los periodistas y medios de comunicación es el desafío de ponernos en la mente de la población que históricamente fue marginada y discriminada, y por eso no es fácil hablar de interculturalidad. Por ello, la construcción de ese mosaico de país está en manos de los periodistas. Debemos recordar que nuestro trabajo es llegar a un consenso histórico y no de confrontar, ni excluir, debemos  complementarnos mutuamente para la construcción de un nuevo Estado Plurinacional.

Pude evidenciar el diálogo de conocimientos entre hermanos/as periodistas de oriente y occidente, chaco y amazonía, en un espacio ameno de intercambio sencillo de opiniones y profundo en sentimientos encontrados y compromiso con la causa de la mayoría poblacional indígena de Bolivia, para trabajar por los sectores tradicionalmente excluidos. Insatisfechos de su trabajo (Gómez 2009), y con ganas de seguir mejorando desde una mirada autocrítica y reflexiva. Por un momento me pareció que Bolivia no vivía ningún enfrentamiento entre oriente y occidente, que los problemas habían acabado. Ahí pude concluir, en base a la reflexión colectiva, que desde el trabajo de los periodistas, desde los medios se puede cambiar y aportar a una convivencia intercultural verdadera, con una aceptación mutua, asimilando creativamente los elementos de cada cultura en beneficio mutuo, construyendo un respeto duradero con dignidad. Percibí que el concepto de la “tolerancia” de repente se convierte en una especie de contención o aceptación forzada del “otro”, cual mina antipersonal que se guarda o contiene en el corazón y que puede estallar en cualquier momento (Comunicación personal con Luis Enrique López), por ello prefiero hablar de la construcción creativa de un respeto muto y duradero desde lo diverso. Eso que no es posible desde una labor mediática fría, inhumana, mentirosa, tendenciosa, interesada y desconectada de la realidad, sino desde un diálogo de saberes y conocimientos, de lengua e idiomas, de usos y costumbres, de ciencia y tecnología de nuestras naciones originarias para alcanzar la interculturalidad anhelada (CEA 2003). 

El periodismo desempeñado desde medios tradicionales y comerciales en nuestro país pasa por una situación muy crítica e irresponsable. De ser escenario, testigo y actores,  (Archondo 2009) se atribuyeron el rol de ser la palestra mediática en el que se ventilan los conflictos de intereses. Si bien antes fabricaban candidatos, ahora fabrican problemas, la tergiversación llega a niveles insospechados, si uno ve una mosca ellos muestran un cóndor, decía el párroco de Llallagua-Siglo XX durante la misa celebrada en honor de radio Pío XII.  Por esta razón los medios debemos hablar más de lo que nos une, hablar de integración  a través de la radio para conocernos más, a través de la voz tenemos la posibilidad de estrechar las manos, ideas, sentimientos y limpiar las barreras que nos separan (Casanova 2009), y si pensamos en una práctica similar con nuestros pueblos seguro que estaremos caminando rumbo al ideal de país que todos deseamos.

Los medios deben ser un espacio de reivindicación sociolingüístico-cultural. Una lengua predominante y de prestigio como el castellano, que aplasta y mimetiza a otras lenguas nativas, solo impulsa un genocidio lingüístico y por ende un genocidio poblacional, Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz lo dijo con vehemencia; la lengua es el alma de un pueblo. Por tanto, cuando se pierde una lengua, se pierde a una cultura entera, desaparece una nación originaria con su cosmovisión. Por ello es determinante hablar de ecología lingüística (Sichra 2005) a partir de los medios de comunicación, que equivale a una preservación dinámica de las lenguas. Este es precisamente el principal rol que indirectamente estuvo jugando la Red Erbol desde mi punto de vista, por ello –como diría Javier Medina– me felicito de haberlos conocido y haber compartido estos días de su encuentro intercultural en Llallagua-Siglo XX y, me permito animar a otras emisoras del país a unirse a esta causa, y también invito a la población en general a seguir esta red como una alternativa que hace un periodismo de esperanza, un periodismo de acción, un periodismo humano que va más allá de un color político e incluso de una coyuntura político-social. Un periodismo que se construye con el aporte horizontal/colectivo y no desde el verticalismo/autoritario de un simple empresario de logias como ocurre en los medios comerciales por demás conocidos y desgastados.

El párrafo precedente me da paso para hacer una mención especial a radio Pío XII que cumplió 50 años de trabajo permanente, “clausurada varias veces por dictaduras militares” (Autor Anónimo 1971: 46),  que ahora en ocasión de su 50 aniversario, postula el lema: prohibido hablar por el pueblo, el pueblo tiene la palabra. Se trata de una emisora que con el paso de los años y la experiencia supo ganarse el calificativo de Pío XII una radio que se hace pueblo, por la defensa de los mineros e indígenas (López 1985). Una emisora que le habla a su pueblo en aymara, en quechua y en castellano, que a pesar del éxodo y dramática migración que produjo el Decreto Supremo 21060 de Paz Estensoro en los centros mineros (O’connor 1999), aún goza de mucha vitalidad y es sintonizada por sus oyentes en Cochabamba, Sucre, El Alto, La Paz, etc. incluso en otros países. Por ello, quiero concluir y resumir la labor de la Red Erbol y Pio XII como un periodismo que se hace pueblo.

BIBLIOGRAFIA

Autor anónimo

1971                            El delito de ser periodista. Oruro: s/e

Archondo, Rafael

2009                            Los medios en tiempos de Evo Morales, ponencia presentada el 30 de abril en Llallagua durante el Encuentro Intercultural de las 150 Radios de Erbol.

Casanova, Demetrio

2009                           Entrevista realizada el 30 de abril (11h00) en Llallagua durante el Encuentro Intercultural de las 150 Radios de Erbol.

CEA-Consejo Educativo Aymara

2003                           Interculturalidad. El Alto, La Paz: CEA

Gómez, Andrés

2009                Casanova, Demetrio

2009                           Entrevista realizada el 30 de abril (14h00) en Llallagua durante el Encuentro Intercultural de las 150 Radios de Erbol.

López Vigil, José Ignacio.

1985                 Radio Pio XII, Una Mina de Coraje. Quito: ALER Pío XII-Gráficas Señal.

O’connor  Darlach, Eduardo

1999                Conversaciones con Víctor Paz Estensoro. La Paz: La Razón

Sichra, Inge

2005                “¿Qué hacemos para las lenguas indígenas? ¿Qué podemos hacer? ¿Qué debemos hacer? Reflexiones sobre la práctica y teoría de la planificación lingüística”. Revista Qinasay Nro. 3. 161-181. (Cochabamba).



[1] Franz G. Laime Pérez es Comunicador Social, Docente de la Universidad Pública de El Alto y Asesor General de la Asociación Provincial de Radios Comunitarias APRAC-BOLIVIA. franzlaime@bolivia.com www.jayma.es.tl

 




¿Qué es una RADIO COMUNITARIA?

¿Qué hace que una estación de radio sea comunitaria? La mejor manera de responder a esta pregunta quizás sea a través de las palabras de los miembros de AMARC:

  • Radio comunitaria, radio rural, radio cooperativa, radio participativa, radio libre, alternativa, popular, educativa… Si las estaciones de radio, las redes y los grupos de producción que constituyen la Asociación Mundial de Radiodifusores Comunitarios, se refieren a sí mismos por medio de una variedad de nombres, sus prácticas y perfiles son áun más variados. Algunas son musicales, otras militantes y otras musicales y militantes. Se localizan tanto en áreas rurales aisladas como en el corazón de las ciudades más grandes del mundo. Sus señales pueden ser alcanzadas ya sea en un radio de un kilómetro, en la totalidad del territorio de un país o en otros lugares del mundo vía onda corta.

    Algunas estaciones pertenecen a organizaciones sin ánimo de lucro o a cooperativas cuyos miembros constituyen su propia audiencia. Otras pertenecen a estudiantes, universidades, municipalidades, iglesias o sindicatos. Hay estaciones de radio financiadas por donaciones provenientes de su audiencia, por organismos de desarrollo internacional, por medio de la publicidad y por parte de los gobiernos.

"Ondas para la Libertad". Informe de la Sexta Asamblea Mundial de los Radiodifusores Comunitarios. Dakar, Senegal, 23-29 de enero de 1995.

  • Cuando una radio promueve la participación de los ciudadanos y defiende sus intereses; cuando responde a los gustos de la mayoría y hace del buen humor y la esperanza su primera propuesta; cuando informa verazmente; cuando ayuda a resolver los mil y un problemas de la vida cotidiana; cuando en sus programas se debaten todas las ideas y se respetan todas las opiniones; cuando se estimula la diversidad cultural y no la homogenización mercantil; cuand la mujer protagoniza la comunicación y no es una simple voz decorativa o un reclamo publicitario; cuando no se tolera ninguna dictadura, ni siquiera la musical impuesta por las disqueras; cuando la palabra de todos vuela sin discriminaciones ni censuras, ésa es una radio comunitaria.

    No se someten a la lógica del dinero ni de la propaganda las emisoras que así se denominan. Su finalidad es distinta, sus mejores energías están puestas al servicio de la sociedad civil. Un servicio, por supuesto, altamente político: se trata de influir en la opinión pública, de inconformar, de crear consensos, de ampliar la democracia. En definitiva -y por ello, el nombre- de construir comunidad.

"Manual urgente para Radialistas Apasionados". José Ignacio López Vigil. 1997

  • Históricamente la filosofía de la radio comunitaria es la de permitir expresarse a los que no tienen voz, de servir de portavoz de los oprimidos (se trate de una opresión racista, sexista o de clase social) y, en general, de ofrecer una herramienta para el desarrollo.
    (…)
    La radio comunitaria es definida a partir de tres aspectos que la caracterizan: se trata de una actividad con fines no lucrativos, la comunidad tiene el control sobre la propiedad y está caracterizada por la participación de la comunidad.
    (…)
    Es necesario que sea claro que el objetivo de la radio comunitaria no es el de hacer algo por la comunidad, es, más bien, el de dar una oportunidad a la comunidad para que haga algo por ella misma, como por ejemplo, poseer el contro de su propio medio de comunicación.

"What is Community Radio". AMARC Africa y Panos Africa Austral. 1998

  • Exiten en América Latina aproximadamente mil radios que se pueden considerar comunitarias, educativas, populares o ciudadanas. Se identifican por sus objetivos políticos de transformación social, de búsqueda de un sistema justo, con vigencia de los derechos humanos, con acceso y participación de las mayorías en el poder. Se reconocen también por no tener fines de lucro. Esto no les impide crecer, intentando una inserción en el mercado.
    (…)
    La radio comunitaria y ciudadana se define por la comunidad de intereses compartidos que representa y por los objetivos político-culturales, comunicacionales y empresarios coherentes con esos mismos intereses.
    (…)
    La radio comunitaria y ciudadana incorpora nuevos lenguajes, nuevos formatos, otros sonidos, músicas, voces. Son otras formas de hablar, nuevos tratos con los oyentes, formas de preguntar y de responder, formas de demandar, de peticionar a las autoridades.

"Gestión de la radio comunitaria y ciudadana". Claudia Villamayor y Ernesto Lamas. AMARC y Friedrich Ebert Stiftung. 1998

  • La radio comunitaria se ha convertido, con el pasar de los años, una herramienta indispensable para el desarrollo de las comunidades. Las personas pueden reconocerse, identificarse y, además, comunicarse entre ellas.
    La radio comuntiaria es un difusor cultural adaptado perfectamente al contexto de la francofonía canadiense. Sus ondas reflejan la realidad cultural: canciones, música, escritura, de la población francófona a la que sirven. Las radios comunitarias son los mejores estandartes de nuestra cultura.
    (…)
    Cada radio comunitaria tiene su tonalidad bien modulada con la imagen de aquellos que la escuchan. Lo importante es la búsqueda de la diferencia.
    La radio comunitaria es un factor de acercamiento, un puente, un paso hacia el otro, no para que el otro se convierta en los que noosotros somos, sino para que el pueda ser lo que es. No se trata de tener más, sino de ser, esa es la verdadera misión de las radios comunitarias en Canadá. ¿No es el sentido más profundo de la cultura el de hacer tomar conciencia a la personas de la grandeza que existe en ellas?

Alliance des radios communautaires du Canada, ARC. Canadá

  • Emisoras que ejercen la radiodifusión como un servicio a la comunidad y la comunicación como un derecho de todas las personas.
    Que buscan construir un camino común para apoyarse y fortalecer la comunicación de nuestro pueblo.
    Radiodifusoras que se reconocen parte integrante de la comunidad en la que participan. Y como medio desarrollan una comunicación pluralista y participativa, abierta a la necesidad de expresión de los sectores sociales y culturales con menor posibilidad de acceso a los medios con fines exclusivamente comerciales.
    Que ejercen el derecho a la comunicación y, en especial, el derecho a la información.
    Que ejercen la radiodifusión como un servicio y no como una simple actividad comercial - lucrativa.

Federación Argentina de Radios Comunitarias, FARCO. Argentina.

  • En el sistema de medios dominado comercialmente, radio comunitaria significa radio en la comunidad, para la comunidad, acerca de la comunidad y por la comunidad. Existe una amplia participación de los miembros regulares de la comunidad en el manejo y producción de programas. Esta participación de miembros de la comunidad las distingue del medio dominado por lo comercial en Filipinas, los cuales están operados por el lucro, la propaganda, el poder, la política, los privilegios, etc. Sirvir la gente, el público, es más bien una posición principalmente para justificar la existencia en la burocracia gubernamental de procedimientos de licencias.
    (…)
    Estaciones operadas colectivamente por las personas de la comunidad.
    Estaciones dedicadas al desarrollo, la educación y el fortalecimiento de las personas.
    Estaciones que adhieren a los principios de democracia y participación.

TAMBULI - Communication Project. Filipinas

  • Radios libres, independientes, laicas, consagradas a los derechos del hombre y atentas al medio ambiente.
    Ellas son plurales y pluralistas.
    Ellas se niegan a la comunicación mercantil.
    Ellas respetan escrupulosamente la deontología periodística y amplían el ámbito cultural al permitir la más extensa expresión de artistas y de su canal de escucha.
    Ellas tienen un estatus asociativo, un funcionamiento democrático y una financiación coherente con el hecho de que no tienen fines lucrativos.
    Ellas son solidarias entre ellas y constituyen comunidades de trabajo que permiten a cada una cumplir con su misión.

Charte de la Confédération Nationale des Radios Libres, CNRL. Francia

  • En primer lugar, la radio comunitaria está caracterizada por la activa participación de la comunidad en los procesos de creación de noticias, información, entretenimiento y material culturlamente relevante, y ello con un énfasis en temas y preocupaciones locales. Con capacitación productores locales pueden crear programas usando sus voces locales. La comunidad puede, igualmente, participar en el manejo de la estación y opinar en la programación y contenido de los programas.

En segundo lugar, es esencial que sea una empresa sin fines de lucro. En estos días de alta comercialización de la radiodifusión, el carácter de la radio comunitaria lo constituye su independencia y responsabilidad en el servicio a la comunidad, no al anunciante. Como la estación es de propiedad de la comunidad, se mantiene cierta responsabilidad en el manejo de la estación.

En tercer lugar, la programación de la radio comunitaria es designada por la comunidad para mejorar las condiciones sociales y la calidad de su vida cultural. La comunidad misma decide cuáles son sus prioridades y necesidades en términos de la provisión de información.


VOICES. India
 
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